19 de abril de 2007

Querido Diario: Hoy no llueve [Día 36]

Enfrentarme a un papel en blanco con palabras rondando en la mente, mente perturbada por el silencio de mis actos en cada paso atrás que da una vida entera, que nace y vuelve a morir y se reencarna en la misma vida en cada instante.
Mis palabras no hablan de lo cotidiano, no puedo hablar de sueños ni de las pequeñas cosas; las mías son sólo fieles reflejos de un amor perdido y desmesurado, de la muerte repentina de un corazón herido, de pájaros sin alas porque han sido robadas por un alma desolada que desea volar lejos, hablan del olvido del yo mismo sin documentos y de los ojos cerrados con lágrimas ardientes resbalando por mis mejillas, hablan de mis famosas mariposas moribundas que se esconden en mi estómago para no salir nunca, para ser mas franca, nadie piensa en ti como lo hago yo...
Cielos grises cansados de una juventud robada de debajo de las sábanas de franela de la cama de la vecina.
Y confieso, aunque no por gusto que en estas últimas horas he visto tu cara reflejada en el espejo cada vez que me he asomado en él, en cada ventana del vagón que pasaba a su velocidad por delante de mi frente, en cada sirena que sonaba ahogada en ese amanecer...

Quizás es porque me encantaría ser como una fuga de agua en una vieja tubería... que un día
derepente estalla y arrastra consigo todo lo que hay en su alrededor.

2 comentarios:

Sergiete dijo...

Simplemente puedo decir: MUUY BUENO este texto. Me ha gustado mucho.

Mysteries dijo...

Y es que solo serás corriente el día que los mares se unan y griten a oidos ajenos, que te mueres por sentir sus labios.

Y ese día... arcoiris fundarán el cielo.

Miss.