13 de abril de 2007

Querido Diario: El camino que no alcanzo...[Día 34]

Nunca he sido tan consciente del movimiento del mundo como ahora que camino tras de ti. Nunca había parado las horas para servirte en bandeja de plata mi corazón.
He vuelto al ayer, cuando no era yo, cuando intentaba ser un yo irreal y me he dado cuenta de que aquello terminó.
Debajo de este arco iris se encuentra quién quizás un día fui o no...
He vuelto a sentir miedo al infinito, me he parado en seco frente a esta pared, pero allí no estaba yo.
Que desde que no me asomo al precipicio, los colores han llenado este mundo que amanecía en blanco y negro.
Otra noche más que me pierdo en la inmensidad del mar que me revelan esos ojos tuyos, otra vez el miedo que me ahoga, otra vez la incertidumbre y no saber que baldosa pisar... Porque si quisiera ahogarme lo haría en tu mar.
Se vuelve a abrir la veda, temporada alta, tiempos nuevos y ninguna solución.
Sigue ese camino difuso entre el sentir de mi esperanza y la realidad que se me anuda en el pecho y hoy casi me ahoga al ver que quizás tú no estás.
Ya sé que el pasado nunca vuelve, pero quedan cicatrices y en este nuevo viaje necesito creer y empezar desde el fin. Ya sabes que cuando más débil es el recuerdo yo más te gritaría en silencio
Me planteo una apuesta demasiado fuerte... y se me derriten los labios al pensar en ti.

2 comentarios:

Mysteries dijo...

Y es que las apuestas tienen que ser fuertes y a todo o a por nada, si no las apuestas no valdrían la pena, dejarlo todo en ellas.

Porque en una apuesta.

Ahí que apostarlo todo!.

Pon las cartas sobre la mesa, y lucha.

Un beso, enorme, princesa.

Miss.

Sergiete dijo...

Que no se te derritan los pies, para seguir andando por esa senda, que no se te derrita la cabeza, para seguir pensando y no olvidar la realidad, que no se te derrita el corazón, para seguir viviendo, sintiendo y no olvidar los sentimientos o las ilusiones, que no te falte la suerte y que seques tu sudor en su frente... .