No puedo idolatrarte, pero tienes en este rincón desde el que escribo tu propio altar...
No, no puedo adormecerme en tus brazos pero creo que los noto más cerca que nunca...
No puedo dormir contigo pero mi cama conserva aún tu calor, no puedo observar tu cuerpo desnudo pero sigo recreandome en él una y otra vez.
No puedo secarte las lágrimas, las guardaste en un papel. No puedo cogerte de la mano, pero llevo su marca pegada en la piel.
No puedo dejar de pensarte, de soñarte, de quererte, de agotarte con cada uno de mis pensamientos puestos en ti.
La vida no es tan díficil, que necesitamos para que el mundo enmudezca al verme cogerte de la mano, beberme tus lágrimas y abrazarme a tu tristeza calentandome al contacto de tu cuerpo desnudo....
Viviendo la estación siguiente
Hace 1 mes





