
Debería dejar de tenerle pánico al miedo y volver a ser yo misma.
Poco a poco encauzando caminos he llegado hasta aquí, que rápido pasa el tiempo, decisiones a parte, vuelves a tener que elegir un camino, el recto es el fácil pero resulta que yo ando perdida por el camino dificil, el que me marea con sus curvas.
Ahora que se acaba esta etapa y empieza otra nueva las ganas no dejan de aunarse con las fuerzas y agolparse aquí en mi pecho, casi cortándome la respiración.
He tomado una decisión y no hay vuelta atrás, solo queda empezar a descontar días y sumar horas... Pero mientras tanto, ¿qué hago contigo miedo? Será porque ultimamente necesito que llueva, necesito verme reflejada en los charcos que inundan las calles y dejarme llevar por la corriente del torrente que me haga ver quien realmente soy, de donde vengo y hacia donde voy.
Y es en este jodido momento cuando me replanteo el temido ¿hasta cuándo?, sí, hasta cuando voy a pensar en esto, en aquello o en lo que viene después...
De momento no hay respuesta y sí encuentro cabida de nuevo en letras que se recuperan del pasado, porque es muy fácil resbalarse en la cordura, quejarse y pensar que antes todo era diferente y quizá pensar que algun dia será muy distinto y no importa pero a la vez es cierto aunque solo tengamos que aprender a sobrevivir.
Seguramente es en lo que me hallo ahora...encontrando la manera justa de sobrevivir al desastre mientras espero la lluvia torrencial.

