31 de mayo de 2007

Querido Diario: Ella soy yo [Día 46]

Ella aprede de la vida lo que no quiere llegar a ser.
Ella camina con la cabeza a menudo escondida entre sus recuerdos.
Ella no habla, solo sabe escuchar.
Ella no aprende y siempre vuelve a caer.
Ella suele perderse entre una simple melodía.
Ella siempre se mira en el espejo, pero no se ve.
Ella tiende siempre su mano, muchas veces la llegó a perder.
Ella no sonríe a menudo pero cuando lo hace sorprende al más lejano de sus aliados.
Ella se enamora con la misma facilidad con la que te borra de su vida.
Ella suele caminar mirando sus zapatos intentando huir de la realidad.
Ella sigue pensando en ti aunque ahora viajes en Transiveriano.
Ella es capaz de crearte un mundo y destruirlo de un simple soplido.
Ella nunca olvidó aquel amor de verano.
Ella es demasiado complicada, se traza una telaraña, se hace imposible alcanzarla.
Ella sueña con alejarse de las playas de Madrid buscando mares lejanos en los que perecer.
Ella nunca camina hacia atrás pero vive demasiado del pasado.
Ella escribe, compone y acaricia la guitarra pero nunca fue capaz de gritar.
Ella se sorprende cada día con los aleteos de aquellas mariposas olvidadas en el fondo de su ser.
Ella lo pinta todo de verde y así tiñó su mirada.
Ella escribe con esperanza, pero desespera al más lento.
Ella solo aparece...y simplemente se marcha.
Ella de nuevo podría ser yo, sí, lo soy.

23 de mayo de 2007

Querido Diario: Retazos de una vida pasada, demasiado presente [Día 45]

¿Qué más da como se defina el amor si al final del todo no lo has sentido alguna vez como simil de mariposas revolotear en tus entrañas?
Demasiados sentimientos a la vez, amistad que nos une y yo no dejo de pensar en tus ojos hoy; escucho canciones que me recuerdan demasiado a ti, intento hacer caso omiso y me siento cuál topo en su madriguera. Primera relación que no acaba en lágrimas cada noche al acostarse. Escudriñas palabras que se quedan en los dedos de las manos con un futuro incierto sin saber si llegarán hasta tus oídos. Y es que hoy sólo necesitaría tener el valor para averiguar si aquella noche, la de aquel día, nuestras miradas provocaban algo más que un simple soplido de velas. Esperaré hasta que mi paciencia le gane el pulso al valor para decirte que te voy a esperar demasiado.
No tengo intención de ponerle nombre a nuestros futuros besos, porque perdería tiempo para estar contigo, no pienso marcar un espacio de actuación tan sólo me limito a observarte, no escucho el silencio por cubrir estos instantes con palabras, no siento ni padezco...
Vuelvo, vuelvo y muero...Y desde lejos tu voz, con indicios de este adiós...
Que te niegue el derecho del perdón y la vida útil de tus pasiones para conmigo tiene que ver con el contrato que he firmado con mi corazón, indefinido con opción de alquiler y sin poder de negociación para la adquisición de acciones...
Que pensabas, ¿que te esperaría hasta el amanecer? Hoy no ha sido ese día, no;
hoy me agarré fuerte de la mano que me dá de comer...

22 de mayo de 2007

Querido Diario: Ella...[Día 44]

Hoy parece que todo esté al revés,
hoy me he caido al tumbarme demasiado cerca del suelo.
Y tú, tú que apareces cuando te hago desaparecer,
que me inundas de todos los buenos pensamientos que ayer decidí alejar.
Ahora puede que yo sea ella:
Ella camina lento, el tiempo no corre detrás suyo,
se ha propuesto llegar a la meta, aunque lo haga la última.
Ella hoy se ha pintado las mejillas del tono de sus ojos verde mar.
Ella hace que la ley de la compensación sea justa, no llora por bobadas, pero lo hace a diario.
Ella se sienta en el último asiento del último vagón, siempre esperándole a él.
Puede que sea ella la que haya barrido todas estas acera anegadas con sus pestañas por no ir mirando al frente.
Y lo más probable es que sea ella, la misma que te espera callada, que no habla por miedo y que sigue preguntandose "y si..." Sí, seguro que soy yo...o ella

15 de mayo de 2007

Querido Diario: El factor X...[Día 43]

Todos los factores que ahora me afectan, son los creados por ti.
Ahora que creía haber inventado mi país perfecto, tras varios sueños en los que tu habías marcado las fronteras ; pero hoy he levantado un muro, puede que demasiado alto como para ser derrumbado, pero esto ahora ya no depende de mi...
Esta noche volví a quedarme atrapada en la enredadera que me nubla la vista, que me limita la razón.
Puede que ya no pueda más, que tus factores externos hayan podido con todas las razones con las que pensaba hacerte feliz.
Y aunque intento recordarme que “si el destino quisiera hacer con los dos un lazo, me abrazaría a tu cintura, haría un nudo con mis brazos”, no dejo de realizar la contabilidad y tus costes han ganado a mis ingresos.
Ahora que las grietas en mis labios reflejan el duro invierno por el que pasó mi corazón, ahora que intento no pensarte, que no te sueño pero apareces en cada minuto que rodea mi reloj de cuerda...
Es más...quien me iba a decir...que podría enamorarme de ti

10 de mayo de 2007

Querido Diario: Él [Día 42]

Él camina con paso fuerte y sincero, su mirada nunca roza el suelo y seguramente es capaz de tocar la copa de cada árbol por el que pasa con una mano porque es tan grande que a mí se me antoja demasiado lejano.
Cerró sus puertas en invierno y aún esconde la llave, cierra los ojos a cada sincera palabra con lo que le defino, pero siempre es él.
Me ha clavado los ojos en alguna parte del alma y soy incapaz de borrarlos, con sus labios me ha enseñado mucho más que todos los años de colegio en solo unas horas juntas.
Él no descansa cuando cae el sol, se reinventa y me devuelve todas las sonrisas que un día le presté.
Sus pupilas me recuerdan mares lejanos, pero en ellos no me atrevo a mojarme los pies.
Sus sueños ahora se mezclan con los míos y me vuelvo demasiado loca intentando tender lo que se nos ha quedado a medias.
Él me ha confesado que no se ha mareado a pesar de estar continuamente navegando en mi cabeza, repitiendo sus frases favoritas o quizá en forma de canción...
Por que él es indefinible...
Es simplemente él
Y yo ahora te he expropiado de todos los bienes que poseías sobre mi, ya no pienso en ti...no ya no tanto.
Ahora que te tengo aquí quizás es por eso por lo que ya
no pienso tanto en ti.