8 de junio de 2007

Querido Diario: Tú la pluma, yo el papel...[Día 47]

Hoy me vuelvo a encontrar perdida entres estas putas cuatro paredes,
vuelves a aparecer en mis sueños y cuando amanece,
no te encuentro al otro lado de la cama, ya te has ido.
Llevo mucho tiempo buscando el mejor modo de alcanzarte
y me he dado cuenta de que no es el transiveriano.
Desisto de mi búsqueda y nado en profundos mares,
escondiendo mis tesoros porque son todos tuyos.
No dejo de pensar en el tiempo que echamos a perder,
los oídos que regalamos a extraños que no sabían nada de tí ni de mi...
Para mí nunca existió un verano que me llevase por otros derroteros,
porque en todo lo que hice siempre estabas tú...
Ahora que mi vida ha cambiado, apareces de manera difusa
y yo estoy casi segura de que no te quiero terminar de ver.
Empecé un camino, a nado junto al mar que baña sus ojos, pero nunca es suficiente.
Ahora que mi mente se aleja de cualquier pensamiento fugaz, ahora que lo que acabó parece que empieza...ya no sé si reirme o lloverte una vez más...
Puede que este sea uno de esos diarios comenzados y nunca acabados...
Aquí te dejo la pluma, yo soy el papel...

5 de junio de 2007

Nada que perder - Conchita -

Nunca se me dio demasiado bien poner las cartas sobre la mesa
Nunca se me dio demasiado bien…

Y ahora nos volvemos a encontrar y me preguntas, que tal me va
Quisiera ser capaz, decirte la verdad
Decirte que me va realmente mal, no te logré olvidar, ni lo intenté quizás
Quisiera ser capaz, mirarte y no temblar
Decirte que nadie me volvió a besar
No te logré olvidar, ni lo intente quizás

En lugar de eso sonrío y tiemblo
Y te cuento que ya acabé la facultad
Me puse a trabajar y me volví a enamorar…
En lugar de eso sonrío y pienso
Por que no seré capaz de decir la verdad te pierdo una vez más

Quisiera ser capaz, decirte la verdad
Decirte que me va realmente mal no te logre olvidar, ni lo intente quizás…
Quisiera ser capaz, mirarte y no temblar,
Decirte que nadie me volvió a besar
No te logré olvidar, ni lo intente quizás…

Y ahora me quedan dos opciones
Quedarme quieta o echar a correr…
Y me pongo a correr…ya que puedo perder
Verás es que no me va demasiado bien...
No te logré olvidar, ni lo intente quizás
Y me pongo a correr… ya que puedo perder
Verás es que ya nadie me volvió a besar
No te logré olvidar ni lo intente quizás…

Y ahora ya te toca a ti acabar con esta historia,
ahora ya te toca a ti decir las cosas con un punto y final
O bésame sin más….
Y ahora ya te toca a ti, ya no vale callar
Esta vez no volveré a perderte una vez más
No me voy a marchar sin saber el final

Nunca se me dio demasiado bien poner las cartas sobre la mesa
Nunca se me dio, no demasiado bien…
Y ahora nos volvemos a encontrar y me preguntas que…
Que qué tal me va…
Y yo ya no se, ya no se ni que… contestar

31 de mayo de 2007

Querido Diario: Ella soy yo [Día 46]

Ella aprede de la vida lo que no quiere llegar a ser.
Ella camina con la cabeza a menudo escondida entre sus recuerdos.
Ella no habla, solo sabe escuchar.
Ella no aprende y siempre vuelve a caer.
Ella suele perderse entre una simple melodía.
Ella siempre se mira en el espejo, pero no se ve.
Ella tiende siempre su mano, muchas veces la llegó a perder.
Ella no sonríe a menudo pero cuando lo hace sorprende al más lejano de sus aliados.
Ella se enamora con la misma facilidad con la que te borra de su vida.
Ella suele caminar mirando sus zapatos intentando huir de la realidad.
Ella sigue pensando en ti aunque ahora viajes en Transiveriano.
Ella es capaz de crearte un mundo y destruirlo de un simple soplido.
Ella nunca olvidó aquel amor de verano.
Ella es demasiado complicada, se traza una telaraña, se hace imposible alcanzarla.
Ella sueña con alejarse de las playas de Madrid buscando mares lejanos en los que perecer.
Ella nunca camina hacia atrás pero vive demasiado del pasado.
Ella escribe, compone y acaricia la guitarra pero nunca fue capaz de gritar.
Ella se sorprende cada día con los aleteos de aquellas mariposas olvidadas en el fondo de su ser.
Ella lo pinta todo de verde y así tiñó su mirada.
Ella escribe con esperanza, pero desespera al más lento.
Ella solo aparece...y simplemente se marcha.
Ella de nuevo podría ser yo, sí, lo soy.

23 de mayo de 2007

Querido Diario: Retazos de una vida pasada, demasiado presente [Día 45]

¿Qué más da como se defina el amor si al final del todo no lo has sentido alguna vez como simil de mariposas revolotear en tus entrañas?
Demasiados sentimientos a la vez, amistad que nos une y yo no dejo de pensar en tus ojos hoy; escucho canciones que me recuerdan demasiado a ti, intento hacer caso omiso y me siento cuál topo en su madriguera. Primera relación que no acaba en lágrimas cada noche al acostarse. Escudriñas palabras que se quedan en los dedos de las manos con un futuro incierto sin saber si llegarán hasta tus oídos. Y es que hoy sólo necesitaría tener el valor para averiguar si aquella noche, la de aquel día, nuestras miradas provocaban algo más que un simple soplido de velas. Esperaré hasta que mi paciencia le gane el pulso al valor para decirte que te voy a esperar demasiado.
No tengo intención de ponerle nombre a nuestros futuros besos, porque perdería tiempo para estar contigo, no pienso marcar un espacio de actuación tan sólo me limito a observarte, no escucho el silencio por cubrir estos instantes con palabras, no siento ni padezco...
Vuelvo, vuelvo y muero...Y desde lejos tu voz, con indicios de este adiós...
Que te niegue el derecho del perdón y la vida útil de tus pasiones para conmigo tiene que ver con el contrato que he firmado con mi corazón, indefinido con opción de alquiler y sin poder de negociación para la adquisición de acciones...
Que pensabas, ¿que te esperaría hasta el amanecer? Hoy no ha sido ese día, no;
hoy me agarré fuerte de la mano que me dá de comer...

22 de mayo de 2007

Querido Diario: Ella...[Día 44]

Hoy parece que todo esté al revés,
hoy me he caido al tumbarme demasiado cerca del suelo.
Y tú, tú que apareces cuando te hago desaparecer,
que me inundas de todos los buenos pensamientos que ayer decidí alejar.
Ahora puede que yo sea ella:
Ella camina lento, el tiempo no corre detrás suyo,
se ha propuesto llegar a la meta, aunque lo haga la última.
Ella hoy se ha pintado las mejillas del tono de sus ojos verde mar.
Ella hace que la ley de la compensación sea justa, no llora por bobadas, pero lo hace a diario.
Ella se sienta en el último asiento del último vagón, siempre esperándole a él.
Puede que sea ella la que haya barrido todas estas acera anegadas con sus pestañas por no ir mirando al frente.
Y lo más probable es que sea ella, la misma que te espera callada, que no habla por miedo y que sigue preguntandose "y si..." Sí, seguro que soy yo...o ella